Impacto de la Reforma Laboral en el Sector Vitivinícola Argentino: Entre Contratos Temporarios y la Crisis del Salario
El sector vitivinícola argentino atraviesa un momento de profunda complejidad. A los altos costos de producción y la sostenida caída en el consumo, tanto en el mercado interno como global, se le suman los recientes cambios introducidos por la Ley de Modernización Laboral (27.802). A seis meses de su aprobación, los trabajadores de viñas y bodegas ya comienzan a sentir los primeros efectos de la normativa, aunque advierten que el problema de fondo sigue siendo el poder adquisitivo.
Los efectos de la nueva legislación en el empleo vitivinícola
Aprobada en febrero y reglamentada en marzo de 2026, la reforma laboral se encuentra en pleno funcionamiento. Según un reciente diagnóstico elaborado por la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA), su implementación en las economías regionales avanza de forma dispar.
El principal cambio detectado en las fincas y bodegas es la modificación en las modalidades de contratación. Desde el gremio aseguran que en los últimos meses hubo “un incremento de las contrataciones temporarias y eventuales frente al empleo permanente y directo”. Si bien la vitivinicultura es una actividad netamente estacional, marcada por el ritmo de la vendimia, la nueva dinámica genera cierta inestabilidad, aunque con una particularidad: los empleadores suelen convocar a los mismos trabajadores temporada tras temporada.
La capacitación como llave para la continuidad laboral
La tecnología y la optimización de procesos exigen cada vez más mano de obra especializada. Daniel Romero, secretario de prensa de FOEVA, destacó en un reciente comunicado la importancia de la formación en este nuevo escenario laboral.
“Los trabajadores temporarios llegan a las distintas temporadas con una calificación que les permite incorporarse rápidamente a los puestos que necesitan las empresas. La posibilidad de que los operarios puedan calificarse para las vacantes que hoy demanda el sector es fundamental para sostener el empleo”, señaló Romero.
Despidos y el nuevo régimen indemnizatorio: ¿Qué está pasando?
Otro de los puntos que genera inquietud entre los operarios vitivinícolas son las modificaciones en materia de despidos y el nuevo cálculo de indemnizaciones. La Ley 27.802 excluye conceptos como el aguinaldo, las vacaciones y los premios no mensuales de la base de cálculo, y abre la puerta a la creación de un fondo de cese laboral financiado por las empresas, sujeto a convenios colectivos.
No obstante, desde FOEVA llevaron cierta tranquilidad al confirmar que la aplicación de este régimen aún no es masiva. Hasta la fecha, solo dos empresas del sector ajustaron despidos a la nueva normativa y apenas una solicitó celebrar un convenio de desvinculación entre las partes. Aún así, desde el sindicato advierten que es un tema que requiere "un seguimiento muy cercano por su incidencia directa sobre los derechos del trabajador".
El salario vitivinícola: La principal urgencia a fin de mes
Más allá de las flexibilizaciones y los cambios en los contratos, la preocupación más urgente en las chacras y cooperativas es el bolsillo. La inflación y la crisis económica golpean con fuerza a los trabajadores de la vid.
Actualmente, la escala salarial del sector refleja la dura realidad de la economía regional:
- Salario básico de un trabajador de viña: $460.000 mensuales.
- Salario básico de un trabajador de bodega: $570.000 mensuales.
Incluso sumando los respectivos adicionales, ninguno de los dos sueldos logra superar la barrera del millón de pesos, quedando muchas veces rezagados frente al costo de vida. “La evolución de los ingresos tiene un impacto directo sobre las negociaciones paritarias y sobre la capacidad de los salarios para acompañar la economía diaria”, explicó el vocero de FOEVA.
Próximas paritarias y el futuro de las relaciones laborales
Mientras el gremio se prepara para una nueva negociación paritaria que actualice los montos de julio y agosto, el desafío será evitar que el sector pierda más poder de compra.
Desde la federación proyectan un escenario de transición: “El impacto sobre las economías regionales dependerá de la capacidad de adaptación de empresas y trabajadores. La capacitación, la estabilidad laboral y la protección del salario tendrán un lugar central en la agenda que se viene”, concluyeron.
Fuente adaptada para medios digitales (19/08/2026) - Cobertura de la actualidad económica y agroindustrial argentina.
